Trucos de hacking que cualquiera puede aprender

El mundo del hacking es muy complejo, hay muchas variantes diferentes, tanto complejas como más sencillas. Encontramos puntos muy diferentes en este mundo, desde lo más clásico como puede ser conocer todos los trucos de windows (aquellos trucos de windows 10 que no publica oficialmente microsoft) como los más complejos que tratan de hacer un cluster de redes (algo demasiado complicado, que no hablaremos en este artículo).

Usar un hack de wifi para acceder gratis a la red de Internet.

Hay muchos programas que prometen entrar en un wifi de otra persona, pero no son más que complicaciones y que pueden terminar en un problema de seguridad informática. Nosotros recomendamos leer este artículo para aclarar dudas sobre cómo robar wifi correctamente.

 No hace falta usar programas

Si utilizamos algún programa como Airhack o similar, vamos a tener quizás más problemas de los que generalmente teníamos, y es que estos programas creados por hackers sin escrúpulos, no te ayudarán en tu tarea principal: robar el wifi de alguien, si no que te causará algún problema relacionado con tu seguridad informática (inyección de virus o algo relacionado con el lado del mal).

Acelerar los procesos del ordenador usando overclocking (hacking de hardware)

Normalmente, los procesadores vienen programados para que trabajen en una frecuencia máxima. Pero los más aventurados en esto del hacking, suelen forzar la frencuencia de trabajo, y llevar al límite a sus procesadores y tarjetas gráficas para maximizar sus prestaciones.

Estas opciones no están muy alejadas de cualquiera de las opciones avanzadas que tiene el propio programa para establecer parámetros avanzados, solo hay que investigar un poco hasta encontrar la palabra “overcloack” y activar la opción, es entonces, cuando podrás subir la frecuencia de trabajo de tus componentes hasta el límite.

¿Es recomendable hacer overclocking?

Rotundamente no. Si hiciésemos una comparativa con el mundo del motor, estaríamos haciendo lo mismo que acelerar por encimas de sus posibilidades el motor del coche, llevando el cuenta revoluciones a la zona roja, y como bien sabrás. Esta es una zona de peligro. Sin duda, estamos ante una práctica que debe de hacerse en momentos puntuales, para procesos muy concretos que necesiten mucho desempeño por parte del equipo.